- La vicepresidenta y canciller de la nación Martha Lucia sale a dar explicaciones por la metida de pata del lenguaraz ministro de defensa y la acaba de embarrar. Además, amenaza de manera necia a una potencia, conserve su distancia señora. Con razón la comparan con la bruja del 71.
- Al bien puestecito y mejor hablado Oscar Iván se le salió la faceta de cotero de plaza, de manera vulgar agredió de palabra al alcalde de Cali, imagen contraria a la de bobalicón de sombrerito con que salió en la Guajira haciendo proselitismo.
- Las grietas evidentes en el CD. Mafe se despachó de manera soez y ofensiva contra el presidente Duque (así lo merezca). Dos intenciones como mínimo se pueden apreciar en este arranque de sinceridad y grosería. La primera, cortina de humo a las declaraciones sobre paramilitarismo de José Félix y compra de votos en su campaña. Segunda, tomar distancia y satanizar a Duque en esta recta final del gobierno, tratando de fortalecer al que diga Uribe.
- La caída libre en las posibilidades de salir electo y la imagen del exalcalde Gallo, sus continuas salidas en falso, la soberbia que lo caracteriza, las protuberantes fallas en su administración y la mala imagen de su heredero, el alcalde Maya, hacen pensar a los entendidos en materia política que su aspiración está bastante embolatada.
- Las campañas políticas regionales disputan las curules voto a voto, las conquistas de líderes a punta de dinero y contratos están a la orden del día. Los brincos de estos de una campaña a otra ya no sorprenden y personas hasta ayer del círculo cercano a un político, han pegado la vuelta arrastrando información y bases de datos de líderes y votantes para donde otro con más chequera.
- La tragedia de la avenida del rio tiene que visibilizar los responsables, aquí hay culpables directos para que este desastre no se haya evitado, la romería de políticos en campaña a la novelería, a aprovecharse del momento, va a ser castigado en las urnas. El alcalde Ramos, dio lástima con sus vacilantes y superficiales declaraciones. Maya, no sabe dónde está parado.






