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OPORTUNIDAD PERDIDA.

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Por: Leonardo Franco Arenas – demo.latardedelotun.com______

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“La ocasión la pintan calva” No hay que vacilar, sino tener decisión y diligencia para no perder las oportunidades que se presenten, pues no suelen aparecer dos veces. Viene de la mitología grecorromana, que representaba a la diosa Ocasión sin pelo, salvo en una pequeña área de la frente.

Luego del paro nacional de noviembre de 2019, los cacerolazos y marchas del 2020, en el año 2021 se presentaron una serie protestas, activadas inicialmente por “el paquetazo” del gobierno Duque, (propuestas de una reforma tributaria, reducción de salarios a los jóvenes hasta un 75%, eliminación del fondo de pensiones estatal y se reclamaba una educación superior con mayor inversión), también, el asesinato de líderes sociales y desmovilizados, el incumplimiento de los acuerdos de Paz y la forma en que ese gobierno torpedeó la ley de justicia y paz. Todo esto se conoció como el estallido social, cabe anotar, que aquí confluyeron todas estas disconformidades derivadas del mal manejo por parte del gobierno en seguridad, salud, desigualdad social etc.

Esta posibilidad de cambio también se vivió en Risaralda y los demás territorios del país, fue así, que a medida que avanzaba la campaña más y más grupos representativos se iban adhiriendo a esta nueva dinámica, unos por convicciones y otros con el consabido cálculo político.

A raíz de esto en 2022 se presentó un nuevo fenómeno electoral que dio al traste con las intenciones del establecimiento de continuar al frente del gob, económica y política.ierno, la elección presidencial fue fundamental para definir el nuevo rumbo de la nación en materia social

En Pereira, este complejo devenir político tomó un rumbo de cambio, de esperanza, surgieron espontáneamente adhesiones y compromisos para construir desde un nuevo escenario, algunos con la experticia necesaria para coadyuvar en la construcción de este nuevo camino, una Colombia más equitativa y justa. Todo iba muy bien hasta que surgieron los egos, los protagonismos y los intereses personales ocultos bajo la carátula falaz de quienes no les importa en bien común, solo la negociación y los nombramientos personales, para apoderarse de un grupo y acuadrillarlo en pro de sus rebuscados beneficios.

Algunos porque nunca habían estado tan cerca del poder con todas las posibilidades de tomarlo para si mismos, los otros, paracaidistas que llegaron oportunamente a foros, manifestaciones y aclamaciones en hoteles para tomarse la foto con el candidato, presentar de manera conveniente iniciativas de proyectos, sin ser las del común; pero apenas esa burocracia no se derramó sobre ellos, para sus intereses y los nombramientos, contratos y demás dádivas se estancaron, empezaron a generar maledicencias y embustes en contra del gobierno que “habían ayudado a elegir”.

Hoy andan aferrados de pies y manos a unos avales insignificantes, corriendo detrás del trasero de candidatos contrarios a sus doctrinas política y filosóficas, con negociaciones tal vez a priori al mismo triunfo presidencial para estructurar una estrategia a mediano plazo beneficiándose con una imagen que no es propiamente la propia.

Maromeros, equilibristas de la política, camaleones mimetizados en corrientes contrarias para lograr el propósito de seguir con lo mismo. Estas organizaciones perdieron la oportunidad de ser parte de la historia de un nuevo país, afortunadamente fueron detectados, ya la gente no traga entero.