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ANTROPOFAGIA POLITICA

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EDITORIAL 01.09.23

________  De muy corto aliento parecen ser los proyectos políticos alternativos de izquierda, centro o centro izquierda en Risaralda. En esta campaña electoral se viven divisiones y enfrentamientos internos que son autodestructivos con lo alcanzado en los últimos años. Estas dinámicas se presentan por inmadurez política, protagonismos arrogantes, caciquismo, dogmatismo político a ultranza y sobre valorado, pero en resumen, es una frase común: “parece haber mucho cacique y poco indio”

La antropofagia política y el canibalismo electoral son peleas vigentes de luchas intestinales, tratando de dejar al contendor a un lado mientras siguen adelante con sus proyectos.

Veamos dos casos: Hace cuatro años el partido Alianza Verde logró una importante votación con Alejandro García a la alcaldía de Pereira, fue considerado la revelación política en esas elecciones junto a Lina Arango, que sacó algo más de 40 mil votos a la gobernación, dos años después la dejaron sola en su candidatura al senado, mientras Carolina Giraldo apoyaba a Ariel Ávila y el otro candidato verde de la lista se hizo el de “la oreja mocha”.

El verde sin embargo jugó un papel preponderante en Risaralda en las elecciones nacionales de 2022, en coalición con el Polo democrático logró de manera inesperada dos curules en la Cámara de Representantes, despojando de estas a CD y al conservatismo, gran triunfo.

El escenario de hoy es completamente diferente, los intereses particulares e individualistas de sus dirigentes, los han llevado a sufrir una división interna y en la cual su candidata a alcaldía de Pereira es la damnificada por estas posturas. Injustificable la actitud de la ex concejal y pre candidata Nancy Henao que al no ser la elegida en la encuesta, sistema que ella aceptó, salió dando un portazo y yendo a apoyar otros candidatos. También las aguas tibias de la Representante Giraldo, además de algunos líderes locales de pretendida prosapia y erudita labia, quienes se desmontaron en busca de un opulento y prometedor futuro. En este partido y la ciudadanía en general se sabe que Diana Osorio es una excelente candidata y la están dejando al garete.

En el Pacto Histórico y los movimientos que lo conforman en Risaralda no se pusieron de acuerdo, son dos o tres candidatos a la gobernación, cada uno empecinado en no ceder y ser el elegido. En Pereira ni se diga: La inexperiencia política de estos grupos, quién lo creyera, el caciquismo, el protagonismo inédito de quienes no han tenido poder, los desbarató por mil peleas intestinas. Las divisiones internas y entre partidos los atomizó, el sentido común de todo político avezado fue reemplazado por la inexperiencia de académicos, sindicalistas y oportunistas profesionales.

En el camino quedaron las experiencias de mesas de trabajo, insumos para el fortalecimiento de un ejercicio ganador con miras a las elecciones regionales, los inexpertos y soberbios dirigentes de mochila y libro bajo el brazo se dejaron enredar de un politiquero avezado que husmeó la oportunidad muy pronto y con todas sus triquiñuelas y celadas se quedó con el aval del partido. El uno muy jodido y sagaz, los otros muy convencidos y petulantes. Perdió el departamento y la ciudad.

En un país tan corrupto como el nuestro se necesitan alternativas de poder y las hemos tenido, pero, los directivos locales por su miopía y egoísmo están dando al traste con esta oportunidad histórica, aún hay tiempo si hay unión. Hay dejar de lado las malas costumbres, el canibalismo y la ferocidad contra los mismos copartidarios, que lo ejerzan los viejos clanes políticos.